El problema del plástico, aunque sea reciclable: no reciclamos

Washington, DC. — En las últimas décadas, el mundo ha cambiado su modelo de consumo. Todo es más global, más rápido, más intenso y el coste se prioriza sobre cualquier cosa. Tenemos más productos al alcance, mejor nivel de vida que generaciones anteriores y más poder adquisitivo. Consumimos más, aunque no lo necesitemos. Y eso tiene consecuencias porque el modelo está pensado no sólo para que no dejemos de consumir sino para que consumamos más: generamos toneladas de desechos que el sistema no es capaz de procesar. Sigue leyendo