La coherencia religiosa de Zapatero

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Washington, DC.- Zapatero vuelve a Washington. Viene invitado al Desayuno Nacional de Oración, una iniciativa desconocida hasta ahora en España que sale a la palestra por tener en esta ocasión al presidente español como uno de los invitados a tomar la palabra.

El Desayuno es toda una tradición en Estados Unidos. Se celebra cada primer jueves de febrero y no tiene un carácter partidista—la religión es parte indisoluble de la personalidad política norteamericana. La iniciativa se remonta a la presidencia de Eisenhower cuando las relaciones entre los dos grandes partidos estaban rotas. Desde entonces—hace ya 58 años—han asistido, en una u otra ocasión, todos los presidentes, vice presidentes y buena parte de los miembros del Congreso. Obama participó por primera vez como presidente el año pasado. Con el paso del tiempo, el Desayuno se ha abierto a personalidades de todo el mundo, y este jueves serán más de 3.500 invitados.

No sé si Zapatero acostumbra a rezar, pero si ‘por sus actos los conoceréis’, no parece un cristiano muy convencido, o al menos es poco convincente. Su empecinamiento por arrinconar a la religión de la vida pública dice algo de sus convicciones, y por eso me sorprende que asista.

Creo que para España es un honor tener a su presidente entre los invitados que toman la palabra en este evento, pero desconozco qué tipo de oración parafraseará o improvisará en el silencio de su oración o desde el atril. Creo que no es un acto para Zapatero. Si fuera coherente, debería haber buscado otro tipo de iniciativas para volver a Estados Unidos y codearse con el socio americano. No todo vale.

Foto: Pete Souza (The White House)