Thoughts and hopes about the Health Care Reform

>Washington, DC.- It is Sunday night. The Congress of the U.S. is busy, very busy. Congressmen debate a major health care overhaul bill that has been unsuccessfully tried for decades. After a few minutes, democrats say ‘yes’ to the bill, and unless something happens, it will be sent to the White House for the required President’s signature, likely this Tuesday.

Theodore Roosevelt was the first president who saw the importance of having a social safety system to protect the people—that was back at the beginning of the 20th century. Franklin D. Roosevelt tried a few years later, in 1935, when under his tenure Congress approved the Social Security system, but it was born uncompleted in terms of universal health care protection. Harry Truman followed FDR’s efforts, but corporate lobbies of doctors made his try fail. Later again, another president, Richard Nixon, submitted another bill to the House but then democrats did not consider it good enough. And in recent years, who does not remember the efforts of Bill Clinton and his wife Hillary to institute health care reform? Unfortunately, neither they nor all the other presidents were able to inititate significant legislation to extend the coverage to almost all American families, but Barack Obama.

It is true that the reform he is hopefully going to sign into law has nothing to do with the original idea of providing a public option, but it is the most important social reform in decades in the U.S. However, if a European would look at the whole process and, in particular, at the final version of this law, he would think that this is a mediocre proposal. Last night, I was listening to some of the Republicans’ points of view during the debate and I could not believe how much demagogy and hypocrisy they were using when they took the floor: “America is the land of freedom”, “We want less government like our founders and God wanted”, or “This law is going to break the whole system”. It is difficult to believe that a representative—an elected official!—from one or other corner of this country uses such a poor argument to defend a ‘no’. No matter where they come from, their demagogy has watered down the original bill, taking the public option out of the final text.

Even though this law is not going to solve all the problems the system has, at least it is going to send a message to all the American people: nothing is impossible, and if ‘we, the people,’ continue pushing for what is fair and necessary, not a single lobby is going to be able to stop us. Maybe this philosophy is inspiring the Progressive Chance Campaign Committee which is raising money to lobby for the public option. We will see if they succeed.

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4 comentarios en “Thoughts and hopes about the Health Care Reform

  1. >Entiendo la posción a favor de la reforma de la grandísima mayoría de los europeos. Sin embargo, veo un fallo fundamenteal en la crítica hacia los republicanos pues hay algo que los europeos no entienden fácilmente.Según las últimas encuestas más de la mitad de la población rechaza la reforma. Dejando a un lado las críticas a la falta de bipartidismo hay algo más.En esta reforma sanitaria se juntan dos de las creencias principales de muchos estadounidenses: la meritocracia y un gobierno de reducidas dimensiones.Una de las príncipales críticas de los republicanos es: "You work and you earn it". El gobierno no ha de ser responsable de tus actos o de tu falta de ellos. Los demás no han de pagar por ti. Tú tienes la libertad de elegir que hacer con tu dinero. Esta idea data de antes de la independencia y es en gran parte resultado del control de la corono británcia. Es una idea intrínseca al carácter de este país.Estos no son argumentos demagócicos. Son simplement diferencias estructurales que muchos europeos no llegan a entender.Otra cosa es que esto no sea coherente con un sistema de pensions público del que también disfrutan los republicanos.

  2. >Gus,Si bien he escuchado comentarios demagógicos creo que Javi acierta al decir que no es demagógico defender un disminuido rol del estado.Esto a sido así siempre en EEUU y es una bandera del GOP.Agrego que no comprendo el amor que versas por la llamada "Public Option". Más allá de la falta de cobertura de 33 millones de americanos (de los cuales una importante porción puede pagar su seguro pero opta por no hacerlo) la medicina de este país es de vanguardia.Intentar un sistema público que ofrezca servicios de salud a 300 millones de personas distribuidos en cuatro husos horarios diferentes y en regiones tan distintas y alejadas hasta por más de 4.000 km. es simplemente una locura.Los europeos muchas veces piden para otros recetas que incluso les han fracasado a ellos en menor escala."Single Payer" y "Public Option" pueden sonar muy bien Downing St., El Eliseo o la Moncloa; pero representan una forma centralista y expansionista del gobierno que le significará más y más penas al pagador de impuestos americanos.La reforma actual, aunque no carente de numerosos errores y favores a grupos de poder (como los gremios); es un primer paso en la universalización del sistema a la manera americana: cada uno se lo paga.Posiblemente se deban introducir modificaciones para evitar los reclamos de inconstitucionalidad; pero resuelve -a mi entender no con el instrumento correcto- el principal problema del aumento en los costos médicos: la decersión de pasientes sanos del sistema de seguros.Creo que se irá mejorando con el tiempo. Ha sido una gran victoria para Obama; de eso no hay duda.Juan

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